viernes 7 de mayo de 2010

''Te quiero'', ''ponte pañuelo que yo te vea'', ''deja de tocarte'', ''te perdono'', ''ahora no, ahora voy a utilizarte para darle un escarmiento a los demás''...BIENVENIDOS AL TOBOGÁN EMOCIONAL DE DIOS

Cuando uno decide en cuestiones religiosas, muy influido por lo que le deciden, tiene miríadas de opciones. Cada persona religiosa contiene su dios, personal e intransferiblemente inferido. Como si de un mundo laboral a la inversa se tratase, cada uno elige su ‘’jefe espiritual’’ , otros nos hacemos autónomos y negociamos directamente con cualquier proveedor de ideas, entregando nuestras últimas y más íntimas esperanzas a la casualidad causada. Si nos va mal o bien, ‘’cazzi nostri’’, será nuestro mérito o fracaso, pero nunca tendremos que darle explicaciones ni agradecimientos a ningún poder sobrenatural. Y cuando todo sea una mierda, porque hay mucha gente con vidas de mierda y casi a cualquiera le puede tocar un hostiazo, no podremos acudir al calor de su abrazo paterno, porque nos sentiríamos abrazados por un puro y simple humo que no conforta ni calienta. Habrá que acudir a los factores situacionales que, de actuar, pueden hacer mejorar la cosa, y entre esos factores no hay magias ni dedos divinos, pero no por ello es un consuelo menos auténtico. Somos putos humanos haciendo simulaciones y cálculos de probabilidad, no nos hace falta un poder supremo para perseguir el lado de la Campana de Gauss que más nos convenga, llámese dios, llámese flor en el culo.

Hay mucho, sin embargo, que eligen un jefe, una mayor seguridad, un confort espiritual, una relación íntima y fructífera, quizás. Unas referencias humanas y un sentido de transcendencia. Y una interpretación de dios como padre, pero un padre complejo. Para algunos, es compasivo, es todo bondad, y las sagradas escrituras son historias de hombres sabios de su tiempo para hacer entender a otros cómo se sentían. No importa su verdad histórica, lo que sirve es su valor moral. ¿Qué reprocharle a esta gente en ese sentido?.  Pero hay quien cree en un dios mucho más retorcido, un Dios con muchas mayúsculas para marcar paquete pero bien, que si hace falta te putea sólo para demostrarle a Satán que está equivocado. O se le hinchan los huevos y te inunda el mundo. Pero igual le caes bien y te saca del arroyo.  Con este DIOS nunca se sabe, cada día es una sorpresa. Lo mismo te manda no matar gente que sacrificarla. Y luego está el rollito proxeneta del pecado original. Dios es tu chulo: tienes una deuda con él por su protección, llamada pecado, que nunca se saldará hasta que te mueras, en el caso de que considere que has sido una buena puta en función de una serie de parámetros eclécticos, que pueden ir desde darle la brasa a los infieles, pararte específicamente a rezar en voz alta varias veces al día, ser solidario con el prójimo y otras cosas más o menos inofensivas, algunas hasta positivas, hasta aberraciones como el sometimiento de la mujer,  la ablación (antigua práctica africana, previa a Mahoma, que se incorporó a corrientes fundamentalistas islámicas), curiosidades como la sacralidad o impureza de los alimentos o asuntos polémicos como el hiyab. ¿Alguien cree que un padre puede ser un auténtico cabrón con sus hijos, aunque lo haga por su bien? Al vecino de al lado le denunciarías, pero a tu dios no es que le perdones, es que se lo aplaudes. Y al final te acabas pareciendo a él por pura admiración. Como querían quienes escribieron lo que tomas por sagrado. Sabes que a tu dios sólo le importa que le hables, que creas en él y no seas cabroncete con los demás, que te acuerdes de él en los buenos y en los malos momentos. Pero aceptas que debes ser como dice un señor mortal en nombre de otros señores mortales pasados y presentes. Sabes que hubo y hay mamoneo, pero sin embargo, prefieres pensar en que las Santas Escrituras son impermeables. Dios es tu jefe, y a veces es un cabrón, pero es tu cabrón. Y es que  tiene gestos feos, pero luego si le haces caso en sus sugerencias, aunque te parezcan estúpidas y difíciles como la enferma sexualidad ultracatólica, el tío se porta a fin de mes, y si no es así, cuando te jubiles de la vida terrenal.Luego está esa costumbre suya de que le idolatres y le reconozcas que es tu dueño absoluto, es que el chaval es un poco vanidoso. Pero al igual que a CR9, se lo perdonamos porque está hecho un crack. Y le hacemos caso, que como se cabree no veas, no es que nos marque un gol de falta o nos pegue un codazo, es que nos fulmina con un rayo justiciero.

Es una cuestión de límites del pasado. Para nosotros, no existen. ¿Big Bang? Pues bueno, a día de hoy sí, pero estamos abiertos a que en 200 años quizás nos parezca una curiosa y pintoresca  teoría protocientífica de una futura disciplina ‘’seria’’ que hoy ni nos imaginamos, con la que el Neo- Iker Jiménez hará negocio mistérico como si de una’’ lombrosada’’ cualquiera se tratase. ¿Y qué había antes de eso? Pues miren, algunos dedican su vida a estudiarlo, así que acudan a ellos, yo me aplico aquello de ‘’a partir de ahí, todo son tortugas, señor’’. Vamos, que podemos tirarnos una eternidad hacia adelante buscando el origen último, pero nunca lo encontraremos porque, de estar, estaría otra eternidad hacia atrás. El camino es el tesoro: conocimiento y bienestar social. Pero…¿existen los límites últimos para los teístas? Tampoco. Dios, o mejor dicho, el concepto de trascendencia asociado a una cosmogonía, es inmutable y eterno. Todo empieza y acaba en él. Hay cosas, como los humanos, entre medias, pero en el fondo de todo sólo hay Dios, por muchas preguntas que queden sin resolver. Supongo que fórmulas como éstas serán útiles a los científicos creyentes a la hora de conciliar dos racionalidades con alto potencial de conflicto mutuo. Mi opinión, que supongo que no es infrecuente en los ateos, es que pueden hacer con sus conciencias y creencias lo que les dé la gana, eso sí, sin aspirar a ningún tipo de autoridad sobre los demás por ello. No nos ganamos la vida eterna ni mundana intentando vender a la gente una forma de ver las cosas, sólo expresamos en nuestra vida cotidiana nuestra visión de las cosas. Nuestra máxima aspiración moral en ese sentido es intentar que la gente piense dos veces las cosas que otros pensaron para ellos antes de incorporarlas a su repertorio identitario, pero no sólo es un asunto religioso: sirve para la política, la convivencia a pie de calle, para cualquier ámbito. Pensamos que una sociedad de individuos más conscientes y reflexivos debería producir necesariamente menos neurosis. Pero eso no quiere decir que los teístas sean malas personas, o enfermos, ni siquiera miserables ignorantes a los que debemos civilizar para evitar que nos evangelicen (bueno, a ciertos sacerdotes pederastas-como a cualquier violador-habría que civilizarlos antes de que nos evangelicen por el culo, los muy perturbados). Nos da igual dónde ponen el punto final, no es nuestra batalla. Sólo queremos que sean conscientes de que los mitos, ritos, ideales…en resumen, todo lo que rodea a cualquier idea religiosa, ha llegado hasta nosotros en su forma actual como resultado de procesos históricos llevados a cabo por seres humanos con sus propios intereses y concepciones del mundo. Si han llegado hasta uno atravesando siglos, traducciones, fronteras, etc, es de esperar que las sagradas palabras, de haberlas, no hayan llegado intactas. Por ejemplo, el catolicismo desde sus orígenes ha sido un culto muy hábil en establecer puntos de sincretismo, desde las fechas sagradas extraidas de calendarios  de otras religiones como el mitraísmo, a la adaptación de las deidades femeninas mesoamericanas como vírgenes. Por otro lado,el Nuevo Testamento fue escrito décadas después de la muerte de Cristo, y los textos incluidos son sólo una parte de los existentes, el resto fueron considerados apócrifos. Muchas corrientes se disputaron el poder a lo largo de la historia: anabaptistas, gnósticos, arrianos, protestantes…fueron siendo apartados de la ortodoxia católica. Por otra parte, la Biblia ha sido traducida y retraducida en diversos periodos, por personas con sus propios criterios, acordes a su época. Un ejemplo es el de los nombres de dios en el Antiguo Testamento: pese a ser múltiples en algunas ediciones, en otras sólo se refieren a él de determinadas formas. El Vaticano, por otra parte, ha sido un actor político y sujeto de intrigas y luchas de poder desde tiempos remotos. No cabe esperar de periodos como el de los Borgia y otros del estilo, o incluso del presente, una conservación literal y una interpretación no sesgada de las Escrituras. Sencillamente, esto las haría incompatibles con sociedades y tiempos lejanos a sus orígenes, y los que viven de la religión lo saben, hagan de ella un arma política o no. Formalmente, a una sociedad aconfesional le interesa solamente que la religión sea un ámbito asociativo legal como cualquier otro, con los mismos derechos y deberes. Yo creo que no es tan difícil entendernos en eso…Pero estamos atascados en la retórica de esa metonimia absurda llamada corazón. Decimos corazón y parece que ya no hace falta pensar en el motivo de las cosas: las ‘’cosas del corazón’’ son por sí mismas. Pero lo que llamamos corazón, como lo que llamamos polla, viene de una evolución ligada a unas condiciones ambientales, no es algo inmutable, no es una esencia indiscutible. No es más que una metáfora, un modelo mental para comprendernos y comprender el mundo. Cuando  hablemos de derechos y deberes civiles, las religiones son interlocutores como cualquier grupo social legalmente constituido y organizado, y sus miembros sujetos de ambos. No es ‘’me atacan al corazón si no le cortan las manos al que me ha robado’’, sino ‘’me aguanto porque soy un buen ciudadano, pero ya te pillará Dios, truhán’’.

                                                              (Extraído de Irreligion.org)

Si eres mayor de edad, lleva el velo si te sale del chirri. Si no es así, espérate para decidirte. Lo mismo digo si la cosa es afiliarte a un partido, o bautizar a tu hijo. Porque son decisiones muy serias que al final, para bien o para mal, repercutirán sobre ti, y sobre las que deberías estar en disposición de asumir toda la responsabilidad. ¿Que lleva hiyab una funcionaria pública? A mi mientras me atienda bien, como si lleva una pamela. Puedo tener mis reservas hacia su creencia de que cubrirse con un cacho de trapo le ayuda a ser mejor persona, pero mi juicio no es relevante. Es su decisión y le afecta sólo a ella. Y al fin y al cabo, si yo me cubro el cuello con la bufanda de mi equipo en jornadas estivales, entiendo que haya quien lo pueda ver como ridículo. En manga corta y con bufanda, menudo gilipollas. No me cabrea en exceso, aunque haga referencia a una parte de mi comprensión del sagrado, que es la comunidad social, encarnada en el grupo de afinidad, del cual una afición que representa a una ciudad y su provincia es un ejemplo. Si hablamos de libertad para considerar lo que pertenece a nuestro sagrado, el trozo de tela con los colores de mi equipo es tan sagrado como el hiyab, el Potala, el Papa o la circuncisión. Sin embargo, todos estos argumentos responden a mi visión del debate, y tal vez necesitarían de un cierto reenmarcado más comprensivo para hacerse entendible para los teístas. Es decir, apuesto por hacer las cosas mediante el diálogo y el conocimiento intercultural, no mediante el decretazo, sino mediante la comprensión y la responsabilidad compartida de las personas implicadas.’’ Aprende a ser una buena ciudadana’’. Poco más puede decir la escuela en cuestiones morales…y no es poco. Lo importante es que, aparte de unos valores mínimos de convivencia, es que se desarrolle una conciencia crítica, con iniciativa y capacidad de análisis. Y para eso un trozo de tela no tiene por qué ser un problema, a no ser, por supuesto,  que la tela sea criptonita y tu Superman. Otra cosa son los significados simbólicos que puede acarrear, pero supongo que muchos musulmanes tienen interpretaciones distintas en ese sentido, por lo cual decir ‘’hiyab=humillación’’  no es dictar una verdad absoluta. ¿O acaso lo sería decir que todos los jóvenes con pantalones anchos desearían ser presos negros norteamericanos que no podían llevar cinturones para no matarse entre ellos y por eso enseñaban calzones?. Por otra parte, siempre queda acudir al espíritu ecuménico, y darnos cuenta de que, en el fondo, las religiones tienen algo de guía para la vida, son el reflejo de valores que todas las sociedades han visto como buenos: no robar, no matar, respetar y ayudar al vecino, ser humilde…Cualquier persona, en cualquier tiempo y lugar, es capaz de entender que eso es bueno para todos si todos lo hacen. La sociedad se adora a sí misma a través de la religión, como bien dijo el viejo Durkheim, sociólogo al que tengo en muy alta estima pese al temor de encontrarme 47 tablas sobre suicidios en Noruega en las próximas páginas. Supongo que esto le pasa a cualquier persona a la que le hicieron leer ‘’El suicidio’’ recién escupido de Bachillerato. Bueno, a lo que iba, que las normas religiosas al fin y al cabo son normas sociales. Y al igual que han hecho putadas, las sociedades han hecho maravillas, y las religiones son un reflejo de ambos aspectos. Los ateos no aspiramos a ganar ninguna batalla en el terreno de la transcendencia, sólo creemos en una convivencia justa entre ciudadanos informados. Los aspectos que no están relacionados con esto se consideran simplemente pertenecientes a la identidad personal, y si por alguna serie de motivos que nos pueden parecer absurdos, alguien asume un código de vestimenta de forma libre y consciente, allá él (o Alá a ella).

Sin embargo, tal y como están las cosas, supongo que no pasa nada para que actúe como buen pastafari y de ahora en adelante salga a la calle disfrazado de pirata para honrar  a Monesvol. Puedo ser un buen ciudadano disfrazado de pirata. Un buen empleado, un respetable familiar, un estupendo amante disfrazado de pirata. Y ahora tengo en mis manos los argumentos cavernícolas de la derecha, que se desacreditan al contacto con el aire mediodemocrático, y las esforzadas defensas de la libertad para decir y hacer tonterías que la progresía se ha molestado en elaborar para mí en sus comparecencias, tertulias, columnas y cuadernos de campo.

Cierro con otro par de cómics humorísticos extraídos de Irreligión.org:






(clic para ampliar)